Cómo mejorar tus relaciones sociales con la familia, con los amigos y en el trabajo

En esta cápsula de psicología en Magazine Supermujer TV, vamos a dar algunos tips sobre cómo tener y mantener relaciones sociales exitosas basándonos en el libro de Dale Carnegie “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”.

En caso que estemos experimentando algún tipo de fallo en nuestras relaciones, vamos a partir de la premisa que todas ellas son un reflejo de la relación con nosotras mismas. Lo primero que tengo que hacer antes de señalar afuera es preguntarme si estos fallos los estoy teniendo conmigo misma, por ejemplo, siento que no me escuchan y me molesta, en vez de quejarme me pregunto ¿Me escucho a mí misma? Si no me respeta la gente me pregunto ¿Lo estoy haciendo conmigo misma? Y así continuamente nos vamos dando cuenta de cuáles son los fallos que están ocurriendo en nuestra relación con nosotras mismas.

Reflejándonos en los demás tenemos el camino abierto, luego además debemos trabajar la asertividad ¿Respeto mis necesidades y respeto las de los demás? La asertividad, es el punto medio entre escucharme y escuchar al otro, poniendo mis necesidades sobre la mesa. Podemos negociar para que se den relaciones ganar-ganar y esto lo veremos más adelante.

Otra herramienta para mantener relaciones a largo plazo es fortalecer nuestra autoestima. Es muy importante querernos a nosotras mismas, conociéndonos, respetándonos y entendiendo que para mantener buenas relaciones es fundamental tener una visión desde el amor y no desde la escasez, porque si vamos buscando que alguien nos dé algo que no tenemos, eventualmente se va a terminar la relación. Entonces celebrémonos, querámonos y amémonos, porque como tú no hay dos y eso es lo que te hace especial.

La confianza juega un papel clave porque nos da la oportunidad de abrirnos ante la vida, las situaciones que puedo crear y mis relaciones con los demás. Si vamos por la vida con un escudo protector, sin confiar en los demás, nuestras relaciones serán muy limitadas y van a ser las mismas de siempre, cerrándonos a nuevas posibilidades; en cambio, si vamos con la confianza de que somos personas que merecemos amor, respeto y relaciones saludables, asimismo las vamos a crear. Evidentemente puede fallar en algún momento y podemos elegir terminar la relación, pero siempre desde la confianza que es el primer paso para que se abran más posibilidades, porque como hemos dicho, desde la desconfianza estamos cerradas a cualquier relación nueva.

Debemos practicar la empatía y esto se logra interesándonos genuinamente por lo que siente y necesita el otro, con asertividad, entendiendo que dos personas estamos conectadas con un propósito mutuo que nos une y esto se sabe hablando sobre las necesidades de cada uno, intentando que si no se cumplen se pueda llegar a una negociación y un balance para que haya ese ganar-ganar, de lo contrario hay un riesgo de ruptura de relación a largo plazo. Es importante tener claro que si yo estoy perdiendo para que el otro gane o si el otro continuamente me machaca a mí, o viceversa, las cosas no van a funcionar.

Es así como tenemos que manejarnos comunicándonos asertivamente y esto es fundamental para mantener relaciones exitosas. Tener inteligencia emocional es fundamental y por eso se habla tanto de ella hoy en día. Si estamos acaloradas o en un momento de estrés es conveniente esperar para tener esa conversación importante con cabeza fría, en un lugar adecuado y neutral en donde las dos personas estemos tranquilas. Pensar bien lo que vamos a decir, utilizar palabras adecuadas, preguntarnos ¿Me gustaría escucharlo de esa manera cuando se dirijan a mí? Por tanto, esa sería la forma correcta en la que debiéramos comunicarnos con los demás, poniendo las opciones sobre la mesa y recordando el ganar-ganar.

También, para influir sobre las personas, mantener el interés en la gente nueva que conozcamos, de manera natural, sin hipocresía porque eso se nota, se nota si no lo hacemos de corazón, si adulamos o exageramos se nota que es falso. Evitar lanzar críticas, esforzarnos por aprender los nombres cuando conocemos gente nueva y hablarles por su nombre, no hay nada que nos guste más que escuchar nuestro propio nombre.

Cuando ya estemos en una relación y se cometan algunos imprevistos o errores, siempre ponernos en los zapatos del otro y pensar cuáles fueron nuestros errores antes de señalar al otro para poder llegar a esa negociación y por último expresar aprecio sincero por el otro.

Al cabo de un tiempo practicando estos consejos seremos inolvidables. Este libro escrito en 1936, hoy en día sigue siendo un Best Seller y es muy recomendable “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” donde hay muchas pautas para crear relaciones nuevas sólidas y exitosas.

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