Cocinar es un acto de amor y entrega de lo que soy a la familia, los amigos y a una misma. Cocinar no tiene género o edad, cualquier persona puede hacerlo.

Cocinar es un acto de amor y entrega de lo que soy a la familia, los amigos y a una misma. Cocinar no tiene género o edad, cualquier persona puede hacerlo.

¿Nos hemos planteado alguna vez que dedicar tiempo a cocinar para la familia, amigos e incluso para nosotras solas esconde mucho más de lo que podemos sentir y pensar?

Cocinar es un acto de amor, de entrega de lo que soy a la familia, los amigos y a una misma. Cocinar no tiene género, ni edad, cualquier persona puede hacerlo. Es cuestión de querer y comenzar.

Pueden iniciarse en esta habilidad desde los más pequeños, pasando por los adolescentes, hasta los adultos, cocinar en compañía de tus hijos, amigos, pareja, compañeros de trabajo e incluso en soledad.

Por un lado, nos permite desarrollar hábitos saludables en nuestra alimentación, en nuestra forma de cocinar, cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud física. Aprender recetas sanas y sabrosas descubriendo la importancia de los alimentos de la zona donde vivimos, de cada estación, de la energía de cada alimento. Tener en cuenta los 5 elementos de la Medicina China, el grupo sanguíneo,…

Por otro lado, es una herramienta que nos posibilita desarrollar el autoconocimiento y el conocimiento del otro. Nos permite aprender a tomar conciencia de nuestras emociones y poder gestionarlas a través de la alimentación y la cocina. Aprender a vivir sin estrés.

Tanto los niños como los adolescentes tienen como cualidad común la necesidad de desarrollar su independencia y autonomía realizando por sí mismos tareas adecuadas  a sus edades. La cocina desde mi punto de vista cumple estas funciones.

Las mujeres en particular solemos preocuparnos mucho por nuestro aspecto físico y peso corporal. En mi opinión, la clave aquí está en los hábitos: como cocinar y alimentarnos.

Una diferencia sustancial entre la mujer y el hombre tiene que ver con la influencia de las hormonas, las cuales crean una realidad perceptiva femenina diferente a la masculina. Esta lleva a la mujer a relacionarse con las personas y con el mundo desde otro lugar, quizás más emocional. Es fácil para nosotras gestionar  las emociones, desbordarnos con ellas, llorar con facilidad… en fin, ¡qué contaros que no sepamos todas! En la sociedad actual, el reto es aprovechar nuestras habilidades emocionales para lograr construir un liderazgo que respete al hombre.

Por otro lado, cuando decidimos ser madres y nos quedamos embarazadas, sentimos que todo es nuevo, nos surgen cuestiones  que ni imaginábamos: cambios físicos, emocionales y mentales. Los antojos, las necesidades nutricionales, el parto, la lactancia, etc. Se generan incertidumbres, expectativas y miedos….

La cocina y la alimentación, también, nos permite reflexionar antes de que se desarrolle el día, acerca de: ¿Qué voy a comer? Teniendo en cuenta el esfuerzo físico que voy a realizar, la cantidad de calorías que voy a ingerir, el tiempo que tengo para preparar los alimentos y para comerlos, cuales son más beneficiosos a la mañana, a la tarde o a la noche; que conocimiento tengo a cerca de los alimentos que son más o menos saludables,…

¿Cómo voy a preparar los alimentos para ganar salud y energía? La mayoría no tenemos tiempo para dedicar habitualmente tiempo a la cocina, así que se le da mayor importancia a la rapidez.

Otra de las preguntas a hacernos sería: ¿Para qué estamos comiendo y que nos ha llevado a elegir unos alimentos y no otros?

En equipos de trabajo nos permite trabajar además de la gestión emocional, la resolución de conflictos, la motivación, el liderazgo y la consecución de objetivos o metas.

Finalmente, decir que la cocina es mucho más que tomar lo primero que encuentro en el frigorífico o comprar algo rápido que me quite el hambre y me sacie rápidamente.

Tiene que ver con tomar conciencia de nuestro cuerpo, desarrollar hábitos saludables a cualquier edad, gestionar nuestras emociones y cuidar y fortalecer los pensamientos que me permiten lograr bienestar, salud y plenitud. Además, de ser una herramienta interesante para conocer a las personas y aprender a relacionarse con ellas de una manera diferente.


Emma Gómez Fernández -  Directora de Cocinando El Cambio y Experta en DETOXIFICACIÓN

Emma Gómez Fernández –
Directora de Cocinando El Cambio y Experta en DETOXIFICACIÓN

Emma Gómez Fernández
Directora de Cocinando El Cambio

Emma es Coach, emprendedora, experta en cocina sana y natural, e imparte talleres de COCINA CONSCIENTE para niños, adolescentes, adultos y empresas.

Emma acompaña a las personas en la consecución de sus objetivos personales, profesionales y de alimentación. Recientemente ha añadido un ingrediente nuevo y es la Inteligencia Emocional. Herramienta que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, de las de los demás, resolver conflictos, motivarnos y motivar a otros y gestionar equipos entre otras cosas.

 

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